Desde hace unos meses no parece la misma... sonriente, relajada y llena de luz. ¿Qué hay de nuevo en la vida de una de las mujeres más perseguidas? Amor, sí, y además una nueva colección de joyas para Tous. Deslumbrante.
Sí, claro, siempre tienes miedo pero también he aprendido a aceptarlas. El hecho de estar en el ojo del huracán es complicado a la hora de trabajar.
Sé que habrá gente que piense que sólo firmo las colecciones, pero también hay otra que no lo cree. No pretendo que le guste a todo el mundo¿Y la familia Tous, confía en tu intuición o te cuesta convencerles de tus ideas?
Con Rosa Tous nunca he tenido problemas porque entiende perfectamente lo que plasmo en mis dibujos. Ella es quien de verdad controla la técnica y hay ocasiones en que me advierte de que existen ciertas cosas irrealizables en joyería.
Pero tenemos muy buena conexión, conoce muy bien mi forma de ser y mis gustos.
¿Cómo te sientes ahora que la colección ya está terminada? ¿Vértigo, quizás?
¡Ya lo creo! Pero me identifico mucho con todas las piezas: son modernas y fáciles de llevar a cualquier hora del día. Y, de hecho, estoy muy contenta con el resultado final.
Cuando pienso sobre todo el proceso previo y en lo que hay que trabajar para que la colección salga adelante... Verla ya terminada me llena de satisfacción.
¿Cómo es un día normal en tu vida?
Sólo duermo seis o siete horas diarias y soy muy madrugadora. Llevo cada día a mi hija Cayetana al colegio y después tengo un montón de tiempo para organizarme.
La parte más creativa, la de dibujar las piezas de la colección, suelo hacerla en casa, con mis cuadernos y algunas témperas de colores. Cuando tengo que reunirme con los Tous, viajo hasta la central de la firma en Barcelona.
Tú que vives en el Palacio de Liria de Madrid, un lugar en el que se respira tanto arte, ¿no te seduce la idea de lucir las joyas de la duquesa de Alba?
(Risas) Las joyas de mi madre son increíbles, enormes, pero no tengo acceso a ellas. La verdad es que nunca se las pido prestadas. Reconozco su valor y belleza pero prefiero otro tipo de joyería, más ponible. No me gusta lo ostentoso, lo que no puedes llevar en tu vida diaria.
¿Prefieres que te regalen joyas o necesitas elegirlas personalmente?
Confieso que soy bastante rarita a la hora de optar por una pieza. Creo que llevar una joya es algo muy personal y es complicado ponerse en la piel de otra persona y, encima, acertar. ¡Disimulo fatal! Elegí mis joyas de pedida, con eso te lo digo todo.
¿Has pensado en diseñar joyas para niñas?
No, pero cuando veo a mi hija creando sus estilismos hippies y poniéndose pulseritas en el tobillo, pienso que no es una idea del todo descabellada. Quién sabe...
¿Y qué me dices de las joyas vintage?
Me fascinan, aunque reconozco que las tengo un gran respeto, por lo que significan y porque hay que saber llevarlas. Cuando era más joven sí le pedía joyas a mi madre, pero ahora no tanto. A lo que me apunto es a sus limpiezas de armario de bolsos. Siempre me quedo con alguno.
¿Cuál es tu joya favorita?
Un alfiler que mi padre me regaló el día que nací. Está realizado en oro amarillo y es una fusta con el mango realizado en rubíes. Lo guardo con mucho cariño.
Nos has dado una primicia con Iluminada, pero ¿puedes hablarnos de lo próximo?
Ya estamos con la colección del verano que viene en la que también me he inspirado en lámparas. Ahora más vanguardistas.
La esperaremos con curiosidad... ¡No es fácil convertir lámparas en pendientes!
CONFIDENCIAL
¿Tu piedra favorita?
Son dos: la turquesa y el ámbar.
¿Un metal?
Lo mío es la plata; pero también me gusta el oro blanco, y el amarillo si se trata de una pieza especial.
¿Una joya todoterreno?
Me encanta mezclar varias en el mismo look pero si tengo que elegir me quedo con una pulsera de cuero y oro de la nueva colección.
¿Joyas de día o de noche?
A todas horas aunque siempre en clave muy casual.
FAVORITOS ELLE
Anillos
Pruébate los solitarios de oro viejo amarillo que dibujan una original espiral en tu dedo y los de tamaño maxi en grueso cristal como el que luce Eugenia.
Pulseras
Varias mejor que una. Llévalas a modo de brazalete e intercámbialas según tu estilismo definitivo.
Collares
Nos quedamos con los extralarge realizados en cuero y cristales redondos elaborados con el proceso de un vidriero artesanal.